Materialidad Adaptable:
Los materiales de siempre, ante los retos de hoy
La semana pasada estuvimos en Feria Hábitat València con Materialidad Adaptable, una exposición que parte de una pregunta sencilla: ¿cómo se están adaptando los materiales que usamos desde hace siglos a las exigencias ambientales, tecnológicas y normativas de nuestro tiempo?
Se habla mucho de biomateriales y de materiales emergentes, pero buena parte de lo que construimos sigue siendo —y probablemente seguirá siendo— madera, piedra, arcilla, hormigón y metal. De ahí las cinco familias que organizaron el recorrido, más una sexta, Nueva Materialidad, dedicada a los materiales que nacen de nuevas formas de producir y de reutilizar recursos.
Consumimos más de 100.000 millones de toneladas de materiales al año y menos del 7% vuelve a entrar en un ciclo circular. El resto responde a un esquema lineal: se extrae, se procesa, se usa y se desecha.
A ese dato se suma otro: alrededor del 80% del impacto ambiental de un producto queda determinado en la fase de diseño. Para quien proyecta, eso es responsabilidad y, al mismo tiempo, capacidad de transformación. Elegir un material ya no consiste solo en valorar su estética o sus prestaciones: exige conocer su trazabilidad, prever su montaje y desmontaje y anticipar qué ocurrirá con él al final de su vida útil.
Los tres ejes con los que se leyó cada muestra son precisamente esos: origen y proceso de fabricación, tecnología aplicada y residuo.
Seis familias
1. Madera
Orgánica, renovable y capaz de fijar carbono mientras crece, la madera vuelve a ocupar un papel central en la construcción. Lo interesante ocurre después del aserrado: a partir de la misma materia prima, el tratamiento decide la durabilidad, la estabilidad dimensional y hasta el comportamiento acústico.
La madera carbonizada aplica la técnica japonesa del yakisugi, una quema controlada que forma una capa superficial protectora frente al fuego, las plagas y la intemperie sin recurrir a productos químicos. Expusimos dos muestras del mismo material: la más quemada, de mayor resistencia, y otra cepillada para retirar parte de esa capa, que gana acabado y pierde protección.
El termotratamiento consigue algo parecido solo con calor. Al extraer casi toda la humedad interna, mejora la estabilidad dimensional y la resistencia frente a hongos y agentes biológicos, y oscurece el tono de forma natural, sin añadir químicos al proceso.
El diseño paramétrico y el mecanizado CNC, en cambio, actúan sobre la geometría y no sobre la composición: incisiones y cortes de patrón controlado que vuelven flexible un tablero rígido, le permiten adaptarse a superficies curvas o mejoran su absorción acústica sin comprometer su estabilidad.
Cierran la familia las alternativas de base vegetal: fibras de cáñamo aglomeradas con ligantes de origen biológico y bambú laminado, plantas de crecimiento rápido y alta captación de CO₂ que se trabajan en tablero, chapa y pavimento con prestaciones mecánicas comparables a las de la madera convencional.
Madera
2. Piedra
El material más duradero del repertorio arquitectónico se enfrenta hoy a una exigencia nueva: hacer más con menos masa. La exposición recogía tres estrategias. El corte en láminas finas adheridas a un núcleo de aluminio tipo nido de abeja permite grandes formatos con una fracción del peso de la piedra maciza y simplifica el anclaje. La compactación en frío aglutina fragmentos recuperados de cantera con cemento natural, sin cocción. Y el terrazo de mármol reciclado devuelve al ciclo un residuo que antes acababa en vertedero.
A ello se suma una variable menos visible: la del acabado. Sobre una misma caliza, los tratamientos superficiales —apomazado, arenado, envejecido, abujardado— modifican la textura, la resistencia al deslizamiento y la tonalidad sin cambiar la piedra. Y, por su densidad, el origen pesa: cuanto más cerca de la obra se extrae y se trabaja, menor es la carga ambiental asociada al transporte.
Piedra
3. Arcilla
Ninguna familia ilustra mejor la idea de materialidad adaptable. De una misma materia prima salen productos muy distintos según cómo se conforme, se cueza y se acabe, y la variable que lo decide casi todo es la porosidad. La terracota sin esmaltar la conserva, y con ella la transpirabilidad y la inercia que la vinculan a la arquitectura tradicional. El porcelánico técnico, prensado y cocido a alta temperatura, la reduce al mínimo: baja absorción de agua, alta resistencia y grandes formatos que disminuyen el número de juntas.
Entre ambos extremos aparecen la extrusión, que permite geometrías complejas con buen comportamiento en exterior, y colecciones de porcelánico que ya incorporan hasta un 60% de material reciclado en su composición. En el otro extremo del proceso está la tierra compactada en capas sucesivas: sin cocción y, por tanto, sin el consumo energético asociado, con alta inercia térmica y capacidad para regular la humedad interior.
Arcilla
4. Hormigón
Es el material más discutido del momento, y con motivo: el cemento concentra alrededor del 8% de las emisiones globales de CO₂, y el grueso procede del clínker, tanto por la descarbonatación de la caliza como por la energía del horno. Las líneas de trabajo apuntan ahí: reducir el contenido de clínker mediante adiciones —cenizas, escorias, vidrio molido—, incorporar áridos reciclados procedentes de escombro y, sobre todo, emplear menos sección para el mismo resultado.
Esa última vía era la más visible en la exposición: paneles de 3 mm reforzados con malla de fibra de vidrio, capaces de curvarse, y capas de hormigón aligerado sobre soportes de madera reciclada, que reducen el peso sin comprometer la estabilidad dimensional. En el extremo opuesto, el hormigón translúcido incorpora fibras ópticas que atraviesan todo su espesor y transmiten la luz de un lado a otro, conservando el aspecto macizo del material.
Hormigón
5. Metal
Su gran ventaja es que puede fundirse y reutilizarse una y otra vez manteniendo sus propiedades, siempre que las aleaciones se separen correctamente en origen. De ahí que lo decisivo en obra no sea solo el material, sino la unión: los sistemas mecánicos atornillados permiten desmontar y volver a usar, mientras que las soluciones soldadas o mixtas condenan la pieza al reciclaje o al residuo.
Las muestras recorrían ese argumento. La espuma de aluminio, obtenida inyectando aire en el metal fundido, combina ligereza, rigidez y reciclabilidad total. Las cadenas de eslabones anodizados forman superficies flexibles que se montan y desmontan pieza a pieza. Las chapas perforadas y las mallas tejidas regulan la luz, la ventilación y la visión según su porcentaje de hueco. Y el cobre con pátina de oxidación controlada desarrolla una capa que protege el metal base y sigue evolucionando con el tiempo.
Metal
6. Nuevos Materiales
Aquí el residuo deja de ser un problema de final de línea para entrar como materia prima. El corcho, extraído de la corteza del alcornoque sin talar el árbol, aparecía combinado con partículas de calzado deportivo reciclado en un revestimiento de altas prestaciones acústicas. Los paneles de micelio se cultivan sobre residuo agroindustrial, se moldean, consumen muy poca energía en su producción y son compostables al final de su vida útil.
En la misma línea, los tableros de cascarilla de arroz aprovechan una fibra agrícola residual rica en sílice, con buen comportamiento frente al fuego y capacidad aislante; la celulosa reprocesada convierte residuo de papel en paneles y elementos moldeados; y los plásticos posconsumo se transforman en superficies sólidas reparables y reciclables de nuevo. Son materiales que obligan a documentar su origen con la misma precisión que sus prestaciones.
Nuevos Materiales
Diseñar como acto consciente
Más que enseñar materiales nuevos, la exposición quería demostrar que los tradicionales siguen evolucionando. En lugar de desechar, se deconstruye. En lugar de reemplazar, se resignifica.
Eso cambia también el papel de quien proyecta: ya no basta con dominar la forma y la técnica, hace falta una mirada crítica e informada sobre el impacto de cada elección. Cada decisión material es también una declaración ética.
Gracias a todas las marcas participantes y a quienes os acercasteis a recorrer la exposición con nosotros.
Feria Hábitat València - Materialidad Adaptable
¡Gracias a todas los personas que nos visitasteis en feria Habitat!